Argentina fue superada en todas las lineas por Francia, y se despidió rápidamente de Rusia 2018. El 4-3 termina siendo un tanto mentiroso, ya que el trámite del encuentro fue otro.
Argentina no pudo pasar de los octavos de final del Mundial y se volvió antes del quinto partido. Si nos guiamos por los nombres de la plantilla, el resultado puede entenderse como un fracaso. Si analizamos el juego mostrado por el equipo y los temas extrafutbolísticos, la eliminación temprana era previsible.
Luego de pasar con lo justo la primera fase, en dónde el Seleccionado Nacional empató ante Islandia (1-1), cayó goleado ante Croacia (0-3) y venció a Nigeria (2-1) a cinco minutos del final, en octavos de final esperaba Francia, puntera del Grupo C.
Por su poderío individual, la selección francesa llegaba a instancias definitorias como una de las máximas candidatas al título. Una generación dorada, llena de estrellas y jóvenes con un enorme futuro, pero que debía rendir examen en el juego colectivo, ya que para muchos, este equipo plagado de estrellas todavía no había demostrado demasiado en ese aspecto.
Les Bleus iniciaron el partido como una verdadera tromba. Griezmann estrelló una pelota en el travesaño a los ocho minutos y a los 13, el delantero del Atlético Madrid puso el 1-0 de penal, luego de que Rojo bajara en el área de Mbappé, que comenzaba a mostrar destellos de su calidad.
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| Griezmann y su clásico festejo versión Fornite. |
Luego de ponerse en ventaja, y aprovechando que Argentina jugaba prácticamente sin delanteros, Francia se replegó y le dejó la pelota a la Albiceleste. Ninguno de los jugadores argentinos llevaba peligro al arco defendido por Lloris, hasta que a falta de minutos para irse al entretiempo, Di María metió un zapatazo de otro partido y puso la pelota en un ángulo. Argentinos y franceses se iban al descanso empatados y la ilusión de pasar de ronda seguía intacta.
Más aún cuando, a los tres minutos de empezado el complemento, Mercado desvió un remate de Messi y puso a Argentina arriba en el marcador. Casi sin quererlo, el equipo de Sampaoli pasaba a ganar el partido, mientras los rivales se miraban entre sí, como buscando alguna explicación.
Nueve minutos tardó Francia en recomponerse del cachetazo. A los 12, Pavard, el lateral derecho, puso nuevamente el resultado en tablas con un tremendo remate desde afuera del área. Y ésta Argentina es así. Recibe un golpe, en este caso un gol, y se quiebra mentalmente.
En doce minutos, los jugadores franceses se encargaron de hacerse un festín con la defensa argentina y liquidar el partido. Siete minutos después del gol de Pavard, Mbappé comenzaría su tarde de gloria. Luego de un centro de Lucas Hernández, que le ganó siempre a Mercado por izquierda, la joya del PSG tomó la pelota y puso el 3-2, con gran complicidad de Armani, que no estuvo a la altura de las expectativas.
Cuatro minutos más tarde, y sin dejar que los de Sampaoli asumieran el golpe, nuevamente Mbappé marcó el cuarto, que se generó tras un gran contragolpe. La velocidad del joven extremo de 19 años, más la de Griezmann y la presencia de Giroud en el área, fueron demasiado para una defensa lenta y con poco rodaje.
El resto del partido sobró. Sampaoli se arrepintió de su esquema inicial e ingresó a Agüero al campo de juego, pero no cambió en casi nada el transcurso del juego. Ya con Francia cómoda, acomodada y sin sus figuras en cancha, el delantero del Machester City puso el tercero para la Albiceleste con un cabezazo, aunque solo sirvió para maquillar el resultado.
La 'generación dorada' argentina se despidió con una temprana eliminación en Rusia 2018, aunque siempre serán recordados por llevar a la Albiceleste a los primeros planos. Será un fin de ciclo. De ahora en más, los dirigentes deberán encontrar una cabeza idónea para llevar a cabo la renovación.
Por Alan Valdez. | En Twitter: @AlanValdez87





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